Guía práctica

Cómo poner precio a la ropa de segunda mano sin adivinar

Poner precio a ojo funciona hasta que tienes que hacerlo con veinte prendas seguidas. Estos son los factores que de verdad mueven el precio en segunda mano, y en qué orden merece la pena revisarlos.

Actualizado el 21 de septiembre de 2026

Empieza por lo que ya pagaste, no por lo que te gustaría sacar

El coste de la prenda —comprada suelta o repartida desde un lote— es tu suelo, no tu objetivo. Vender por debajo de coste de forma sistemática no es un error puntual, es un negocio que no cierra números por mucho volumen que muevas.

Si compraste por lotes, reparte el coste del lote entre las prendas antes de decidir el precio de cada una; vender la pieza más vendible del lote a precio de saldo suele significar subvencionar sin saberlo al resto de prendas que no se van a vender tan rápido.

El estado real pesa más que la marca

Una prenda de marca reconocida con una mancha visible o una costura suelta rinde peor de lo esperado si el defecto no se declara desde el principio: genera negociaciones a la baja o devoluciones que cuestan más que haber bajado el precio inicial en su justa medida.

Al revés también es cierto: una prenda sin marca pero en estado impecable, bien fotografiada y con la talla exacta indicada, puede competir mejor de lo que parece a primera vista.

La demanda cambia con la temporada, el precio no tiene por qué quedarse fijo

Una prenda de abrigo publicada en primavera compite peor que la misma prenda publicada en octubre, aunque el resto de factores no cambien. Revisar periódicamente el precio de las prendas de temporada —sin cambiarlo a ciegas ni de forma automática— suele mover más stock que bajar precio de forma generalizada.

Usa un rango, no un número cerrado, como punto de partida

Fijar mentalmente un precio mínimo y uno objetivo antes de publicar te da margen para aceptar una oferta razonable sin tener que recalcular sobre la marcha si te compensa. Herramientas de tasación asistida por IA pueden proponer ese rango inicial a partir de fotos y estado, pero la decisión final —y la responsabilidad de que el precio tenga sentido— sigue siendo tuya.

Vuelve a mirar el precio cuando la prenda lleva tiempo sin moverse

Un precio que no generó ningún interés en varias semanas rara vez lo va a generar de repente sin cambiar algo: precio, fotos o descripción. Revisarlo con calma es mejor que dejarlo estancado indefinidamente ocupando espacio de inventario y capital inmovilizado.

Dudas habituales

Respuestas claras antes de empezar.

¿Debo igualar siempre el precio más bajo que encuentro para una prenda parecida?

No necesariamente. El precio más bajo no siempre corresponde al mismo estado, talla exacta o velocidad de venta que buscas; compensa mirar varias referencias antes de anclarte a la más barata.

¿Una tasación con IA sustituye este criterio?

No. Una propuesta de precio por IA parte de fotos y datos de la ficha, pero no sustituye la revisión del estado real, la demanda del momento ni la decisión final, que corresponde a quien vende.

¿Qué hago si el precio que necesito para no perder dinero es más alto que lo que se vende habitualmente?

Revisa si esa prenda concreta compensa mantenerla en stock a ese precio o si el coste de adquisición fue el problema real, más que el precio de venta.

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