Decide qué vas a vender antes de fotografiar nada
Separa lo que vas a vender de lo que te vas a quedar antes de sacar el móvil. Mezclar ambos grupos durante la sesión de fotos es la primera causa de perder tiempo fotografiando prendas que luego no publicas, o de dudar sobre si algo ya estaba publicado.
Da a cada prenda una identidad antes de publicarla
Una referencia corta (SKU), aunque sea tan simple como una letra y un número, evita confusiones en cuanto manejas más de diez o quince prendas activas a la vez. Es mucho más fácil establecer este hábito desde el principio que intentar aplicarlo después sobre un armario ya publicado sin orden.
Fotografía con un criterio fijo, no prenda por prenda a tu aire
Elige un fondo, una zona de luz natural y un orden de fotos (prenda entera, ángulo adicional, etiqueta, defectos) y repítelo siempre. Además de ahorrar tiempo, da a tu perfil de vendedor un aspecto reconocible que genera más confianza.
Pon un precio con un rango, no una cifra improvisada al publicar
Ten en cuenta lo que te costó la prenda (si lo sabes), su estado real y la demanda de ese tipo de prenda en el momento. Un rango con un mínimo aceptable te da margen para negociar sin tener que calcular sobre la marcha si una oferta te compensa.
Registra la venta completa cuando se cierre, no solo el ingreso
Anota precio final, fecha y plataforma en el mismo momento en que confirmas la venta, junto con el coste de la prenda si lo tienes. Sin esos tres datos juntos no puedes saber después si tu actividad de reventa te está compensando de verdad.
- Antes de publicar: separa qué vendes, da un SKU a cada prenda.
- Al fotografiar: fondo y luz fijos, mismo orden de fotos siempre.
- Al poner precio: rango con mínimo y objetivo, no una cifra suelta.
- Al vender: precio final, fecha y plataforma juntos, con el coste si lo conoces.